01. CONTEXTO


En una sociedad obsesionada con la productividad, el rendimiento y la optimización constante, “perder el tiempo” se ha convertido casi en un acto de resistencia.


A partir de esta reflexión, Brother nos planteó un reto creativo alrededor del concepto de “perder el tiempo”.

¿Cómo hacer una campaña visual de una marca mostrando la idea de perder el tiempo?

02. ESTRATEGIA
Recreo es una marca de ropa que reivindica el poder de los colores primarios. A través de calcetines, medias, camisetas y jerséis, construye un universo visual que reinterpreta la nostalgia retro desde una mirada contemporánea, optimista y lúdica.
Para la cápsula Perder el tiempo, recuperamos una sensación propia de la infancia: cuando el tiempo pasaba sin tener que ser útil. Las tardes interminables, el aburrimiento y los juegos improvisados inspiran una campaña de estética ligeramente surrealista, donde los personajes parecen suspendidos en una realidad alternativa.
Sus expresiones neutras y poses improbables generan una sensación de pausa y desconexión, mientras que los colores primarios aportan energía y espontaneidad. Así, la campaña convierte la idea de perder el tiempo en una celebración de la imaginación y de la libertad de existir, aunque sea por un momento, fuera de la lógica de la productividad.
























ligeramente surrealista, donde los personajes parecen suspendidos en una realidad alternativa. Sus expresiones neutras y sus poses improbables generan una sensación de pausa y desconexión de las normas habituales, mientras que los colores primarios aportan energía, optimismo y espíritu lúdico.
Las imágenes funcionan como fragmentos de un mundo donde el tiempo deja de medirse por la productividad y pasa a experimentarse desde la curiosidad. Un lugar donde no ocurre nada “útil”, pero donde precisamente por eso puede ocurrir cualquier cosa.
Así, la campaña transforma la idea de perder el tiempo en una celebración de la imaginación, la exploración y el derecho a existir fuera de la presión constante de ser productivos.





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ligeramente surrealista, donde los personajes parecen suspendidos en una realidad alternativa. Sus expresiones neutras y sus poses improbables generan una sensación de pausa y desconexión de las normas habituales, mientras que los colores primarios aportan energía, optimismo y espíritu lúdico.
Las imágenes funcionan como fragmentos de un mundo donde el tiempo deja de medirse por la productividad y pasa a experimentarse desde la curiosidad. Un lugar donde no ocurre nada “útil”, pero donde precisamente por eso puede ocurrir cualquier cosa.
Así, la campaña transforma la idea de perder el tiempo en una celebración de la imaginación, la exploración y el derecho a existir fuera de la presión constante de ser productivos.





Con una identidad visual
RECREO:

A partir de un reto creativo de Brother, exploramos «perder el tiempo» como un acto de resistencia frente a la obsesión por la productividad. Para la marca de ropa Recreo, creamos una campaña inspirada en la infancia, el aburrimiento y los juegos improvisados, conectando con su universo de colores primarios y nostalgia retro. La propuesta adopta una estética ligeramente surrealista, con personajes de expresiones neutras y poses improbables que parecen suspendidos en una realidad alternativa.

DIRECTORA CREATIVA - VIDEOGRAFA - EDITORA - FOTO EDIT - LOGOTIPO
























ligeramente surrealista, donde los personajes parecen suspendidos en una realidad alternativa. Sus expresiones neutras y sus poses improbables generan una sensación de pausa y desconexión de las normas habituales, mientras que los colores primarios aportan energía, optimismo y espíritu lúdico.
Las imágenes funcionan como fragmentos de un mundo donde el tiempo deja de medirse por la productividad y pasa a experimentarse desde la curiosidad. Un lugar donde no ocurre nada “útil”, pero donde precisamente por eso puede ocurrir cualquier cosa.
Así, la campaña transforma la idea de perder el tiempo en una celebración de la imaginación, la exploración y el derecho a existir fuera de la presión constante de ser productivos.





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ligeramente surrealista, donde los personajes parecen suspendidos en una realidad alternativa. Sus expresiones neutras y sus poses improbables generan una sensación de pausa y desconexión de las normas habituales, mientras que los colores primarios aportan energía, optimismo y espíritu lúdico.
Las imágenes funcionan como fragmentos de un mundo donde el tiempo deja de medirse por la productividad y pasa a experimentarse desde la curiosidad. Un lugar donde no ocurre nada “útil”, pero donde precisamente por eso puede ocurrir cualquier cosa.
Así, la campaña transforma la idea de perder el tiempo en una celebración de la imaginación, la exploración y el derecho a existir fuera de la presión constante de ser productivos.





Con una identidad visual